Folklore e Himno
El folklore en Colmenar de Oreja, se transmite como el
cante flamenco, sin rigor de academias ni escuelas ya que nace dentro y
enseguida entusiasma. La peculiaridad de la música popular de Colmenar de Oreja
está en buena parte ligada a unos instrumentos típicos y originales ya que las
cuadrillas de “Zambomberos”
están compuestas por varios tocadores de zambomba, arrabel o huesos, almirez,
alguna botella de anís y activos cantadores. Este folklore se convertía en
algo desmesurado, cuando llegaba la navidad y en casi todos los hogares se
cantaba al nacimiento villancicos, jotas o coplillas y su decir era siempre
distinto.

Fotografía del grupo de “Zambomberos” que llevaron a cabo la grabación de 2 cintas con el folklore popular de Colmenar de Oreja en los estudios Musigrama de Madrid, el 11 de noviembre de 1984 y el 2 de febrero de 1986 para la colección “Madrid Tradicional”
El grupo folklórico "Los Zambomberos" mantiene vivas las tradiciones de las cuadrillas de coplilleros, cuando con las fiestas navideñas, los muchachos salían a pedir el aguinaldo por las casas y establecimientos cantando villancicos, jotas barranqueras y jotas de labradoras (jotas de Colmenar).Los instrumentos que utiliza el grupo son los tradicionales huesos o arrabel, las zambombas o barriles, las castañuelas, la botella de anís vacía y el almirez o mortero.
Las jotas y las coplillas, como los dichos y
refranes, salen del corazón de las gentes humildes, de esa filosofía parda que
sólo se aprende con la experiencia que proporciona el vivir día a día.
Las jotas de Colmenar expresan de forma sencilla, pero acertada, las vivencias,
alegrías y tristezas, amarguras y sinsabores, ensalzan las bellezas del pueblo,
loan a su Cristo y a su Patrona, cantan a sus mujeres y mozas y, a veces,
exageran de forma burlona y jocosa los defectos de sus amigos y paisanos.
Arrabel:
Instrumento compuesto de quince a diecisiete huesos de pata de cordero
o cabrito colocados paralelamente y de menor a mayor. Van ensartados por sendas
cuerdas o alambres en sus extremos. En la parte superior nace un cordón que
servirá para colgarle del cuello y en la parte inferior queda un arco de cuerda
o alambre que sirve para sujetar y tensar con la mano izquierda, mientras se
frota, a lo largo, con una castañuela sujeta por
la mano derecha marcando el ritmo de Seguidillas o pasacalles.
En Colmenar de Oreja (Madrid) forma parte de
los grupos de mozos que hacen las rondas por Navidad, cantando las famosas
" jotas barranqueras" una de cuyas letras dice:
Adios plaza Colmenar ,
portales y barberías,
adiós, taberna de Mora
donde yo me divertía.
Soy de Colmenar de Oreja
y lo llevo muy a gala
y en todas las reuniones
mis jotas son las que ganan
Allá va la despedida,
con la mano en la pared
porque siempre me ha gustado,
quedar con la gente bien
Zambomba :
Instrumento membranófono frotado. Compuesto por un recipiente alargado sin
fondo, como una lata, cántaro, tinaja, etc... sobre cuya boca se dispone una
piel de cabra tensa a la que se une en el centro mediante un palillo o una caña.
Frotada con la mano húmeda provoca una vibración que se amplifica en el
recipiente. Se utiliza en toda la península. Aunque en la mayoría de los casos
se vea relegada a la época navideña, y carnavales, en algunas zonas acompaña
rondas como un instrumento más, como en Colmenar de Oreja (Madrid) donde es
inseparable del arrabel, y el almirez, y aquí se construye en barriles de
madera, donde se transportaban apretados los arenques, lavando a conciencia el
recipiente y barnizando su exterior, pierden a si hasta el nombre y de zambombas
pasan a llamarse "barriles".
El
almirez: sin ser un instrumento musical, es un idiófono percutido que
golpeado rítmicamente en el fondo y los laterales se utiliza para acompañar el
canto en reuniones improvisadas. Es un ejemplo de adaptación de útiles caseros
o de trabajo a usos musicales. De igual manera se han utilizado desde siempre
sartenes, calderos, tapaderas, llaves, guadañas, azadas y un largo etcétera,
en definitiva, todo lo que consiguiera hacer ruido y se tuviera a mano, sin
tener que gastar dinero -que no había- en instrumentos
Los
autores de la letra y música del himno de Colmenar de Oreja son: Antonio García
Fernández, y Francisco Grau Vergara, director de la Unidad de música de la
Guardia Real
El Himno de Colmenar nació en la primera mitad de 1983, siendo alcalde D. Antonio García Fernández. (A quien podemos ver en la fotografia)
Se define, como un himno solemne, que posee una línea melódica fácil y un estribillo popular, para que pueda corearse con emoción. Es un himno de identidad que dignifica a un Pueblo como Colmenar de Oreja, y dice así:
Colmenar de Oreja ,
es el suelo que me vio nacer,
ciudad noble por su historia,
tierra que he de enaltecer.
Son tus huertas un edén,
que el río Tajo ha de regar,
Ricas viñas de buen vino
Piedras de mi Colmenar,
Es el Cristo del Humilladero,
nuestro amado y excelso patrón.
Es el Cristo del Humilladero
luz que guía a nuestra devoción.
Mes de mayo, sale a la calle.
Colmenar se desaborda de amor
cuando el Cristo recorre el pueblo
en solemne y magna procesión
Soy colmenarete,
Soy castellano y madrileño
orgulloso estoy del sitio de
mi nacimiento.
Soy colmenarete,
hijo me siento de un gran pueblo.
Soy colmenarete,
titulo de honor y honra, lleno.
Colmenar de Oreja
es el suelo que me vio nacer.
Ciudad noble por su historia,
tierra que he de enaltecer.
¡Viva, viva Colmenar!